Adriana, me gustas! -dijo Gabriel mirando sus manos- que idiota pensó después de la liberación de adrenalina, asustado recapacitó y quizo cerrar la puerta, pero ya era muy tarde... lo había escuchado, lo había leido Adriana no encontraría la forma de esconderlo...
-Qué dices?
-A que mujer tan dificil!!!
-Es que no entiendo Gab...
-que me gustas mujer, me gustas mucho, alucino tu cabello, alucino tus labios, te alucino y estás aquí... estás aqui y no hay nadie quien me detenga yo...
-Gabriel yo... estás equivocado tu...
- es que si tan solo pudiera explicarte que no hay forma de no caer en este agujero, son tus ojos los que me guian, es tu piel que refleja la luz que necesito Adriana yo...
temblando y con lágrimas Adriana se vá.
No puedo, ya no puedo.
Es dificil encontrar la manera de decirte, la manera de tocarte, de dibujarte mas a mi lado que del suyo ya no puedo, error tras error, me tropiezo y mentira tras mentira. No claro que no y aun lo preguntas, tan cinico es tu inconciente debí suponerlo.
Todo, todo en susurros asi lo dices, asi lo piensas mentirosas neuronas si, tus malicias mentales, pastillas mas polvos magicos y pensaste que me iría si aun te observo desde aquel café, por que no vuelves? porqué? No, no te he olvidado sinseramente no.
-las sombras de los áboles surgen de la nada, las sobras del otoño se pierden con el viento.
Hace 1 día
